El pago de nóminas salariales trascurrió efectivamente este sábado 7 de marzo en múltiples sucursales del Banco Metropolitano (BANMET) con horario establecido para la fecha, las cuales sobrepasaron en ocasiones los tiempos de atención donde fuese posible, como parte de una estrategia que incluyó la apertura de otras unidades en señal de respaldo a la jornada, que se previó de altísima demanda por parte de la población.
Desde el propio BANMET se organizó una pesquisa de dichos procesos en varios territorios capitalinos, donde se advirtió la ejecución de las actividades con alto grado de organización, así como la satisfacción generalizada de los clientes, en una etapa marcada por las dificultades derivadas de la actual coyuntura energética, con impacto inevitable en los servicios bancarios.
Entre las visitas concertadas destacó la de la sucursal 276, en la Villa Panamericana, sometida en las últimas semanas a arduas faenas de rehabilitación de su estructura interna y fachada, que se logró no influyeran en el reciente pago de jubilados y pensionados, ni implicase la salida indefinida de la sucursal por un periodo prolongado.
Con todas sus cajas activas y tres ATM en operaciones, uno de reciente instalación, la fuerza laboral del lugar garantizó la atención personalizada y ágil de los clientes que pasaron a disímiles trámites comerciales, logrando que la aglomeración de público hubiera disminuido casi en su totalidad cerca del mediodía.
Asimismo, la sucursal No. 272 del Reparto Camilo Cienfuegos, en La Habana del Este concentró el trabajo en operaciones de caja y ATM, como parte del seguimiento del pago a los trabajadores, fundamentalmente, de Educación y Salud Publica.
Los equipos de trabajo lo integraron la casi totalidad de la plantilla, desde su máxima directiva, pasando por subdirector comercial, oficial de salón, gerente de operaciones y personal del fondo operativo.
Por ese camino, también las sucursales 279 y 280 de Guanabacoa se sumaron al proceso, que intentó tenderles una mano a los usuarios en medio del complejo escenario, frente al cual, garantizar las operaciones de los clientes y lograr que el banco no se detenga continúa siendo la meta.