Siempre resulta gratificante ver la materialización de la suma entre intrepidez y profesionalidad, más que todo en la etapa juvenil. En el contexto del 29 aniversario del Banco Central de Cuba (BCC) nos vienen a la mente tantas historias de vida y protagonistas que desde su mismo arranque dentro del sector personificaron dicha unión. Los tiempos que corren no son la excepción, como atestiguan las recientes distinciones “Joven 65 Aniversario” entregadas a dignos representantes de la juventud bancaria con relevante trayectoria dentro del BCC.

Uno de ellos constituye Naika Tabío de la O, quien apenas en tres años de accionar dentro de la institución, ha sabido ganarse el respeto, la admiración y el cariño de sus colegas dentro del sector financiero. Su carácter sencillo por momentos desenfadado, otros reservado, establecen armonía perfecta con su profundidad de pensamiento, agudeza profesional y capacidad para acompañar a su colectivo en cuanta compleja tarea aparezca en el camino.
Por todo esto y más decidimos abordarla para repasar esa incipiente pero estimulante ruta, que forma ya parte de la historia actual de nuestra entidad y seguramente lo será también de la futura.
¿Cómo se concretó tu vínculo con el sistema bancario? ¿Tuviste motivaciones especiales para insertarte en este?
Ingresé al sistema bancario en el año 2023. Yo me encontraba trabajando en otro sector, pero mis funciones no tenían mucho que ver con el contenido de mi carrera y siempre fue mi deseo acercarme a lo que estaba estudiando. Fue un amigo que trabajaba en el BCC, quien me comentó que en la Dirección de Información y Comunicación Institucional (DICI) había plazas vacantes y así llego hasta aquí y comienza mi camino.

¿Qué tal fue ese primer contacto con el banco? ¿Sentiste algún cambio con las dinámicas que trabajo que conocías?
Desde el primer contacto con la institución sentí muchos cambios. La primera sensación que sientes en el banco es que estás entre familia, un ambiente cómodo, profesionales muy preparados siempre dispuestos a ayudarte y eso es algo que se aprecia mucho. En cuanto al tipo de trabajo también experimenté un cambio radical. No solo me estaba acercando a mi área de estudio, que era lo que quería, sino que el mismo sistema de trabajo que tienes aquí te mantiene alerta, con transformaciones constantes, necesidad de estarte preparando e informando sistemáticamente y moverte al ritmo que lo hace el banco es un reto, porque es muy rápido, pero te ayuda a superarte en lo profesional y a veces sin darte cuenta.

¿Qué te ha exigido como profesional y en lo humano el sector bancario y en cuáles aspectos crees te ha aportado más?
Como te comentaba la preparación y capacitación incesantes son un deber en el Banco Central de Cuba y creo que en el Sistema Bancario y Financiero en general. Esa necesidad de dar más de uno mismo, de no defraudar en quienes han puesto su confianza en ti como profesional y como ser humano, creo que resulta combustible para no parar. Aquí aprendes a trabajar en equipo, es prácticamente una necesidad y el retroalimentarte de profesionales de mucha experiencia representa una de las cosas que más valoras.
¿Consideras que el BCC es un espacio de crecimiento provechoso para la juventud o se debe trabajar más para que esta concrete más su protagonismo dentro del sistema?
En mi opinión sí es un espacio de crecimiento para la juventud, pero como todo, hay que saber tomar las oportunidades y aprovecharlas. Muchas veces yo estuve haciendo trabajos que nunca había hecho y que no entendía porqué precisamente me habían dado esa tarea a mí si era la más joven del equipo y con menos experiencia, pero luego, cuando te sentabas en una mesa de trabajo con otros profesionales de una trayectoria que respetar y ellos te pedían tu opinión sobre un tema y tu respuesta era tomada de buen agrado, incluso preguntaban sobre los temas que exponías, no para recriminar, sino para entender tu punto de vista, comprendías entonces muchas cosas que al inicio no tenías claras. La capacitación no siempre viene de estar sentado en un aula recibiendo clases. El entrenamiento en el puesto de trabajo con fuentes de información vivas es primordial. El BCC es un espacio donde los jóvenes somos incluidos y respetados, pero siempre se puede hacer más.
¿Qué sensaciones y pensamientos te deja el ser reconocida con la categoría “Joven 65 Aniversario”?
El ser distinguida como “Joven 65 Aniversario” es una alegría muy grande, pero también un reto y un compromiso: el compromiso de no bajar el desempeño… mantener lo logrado, pero al mismo, tiempo el reto de superar lo logrado hasta ahora. Desde mi punto de vista solo he dado pequeños pasos en un camino muy largo.
Un mensaje final a la juventud del banco…
Un mensaje a la juventud del banco sería el no tener miedo: no tener miedo a preguntar, a equivocarse, a introducirnos en espacios desconocidos. Estamos en la edad para eso. También el llamado a capacitarse. El conocimiento no ocupa espacio y si siendo jóvenes tenemos la convicción de que podemos con el mundo, imagina lo que pudiéramos hacer si además de juventud contáramos con el conocimiento necesario para hacerlo.