De último minuto 8 min lectura Por Redacción Banco Central de Cuba Fuente: Banco Central de Cuba

La acusación contra Raúl Castro es «fraudulenta»

Vicecanciller cubano desmonta la maniobra política de EE.UU.

La acusación contra Raúl Castro es «fraudulenta»

El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, calificó este miércoles como «fraudulenta» la acusación presentada en Estados Unidos contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz y otros dirigentes cubanos.

«Y es fraudulenta porque no tiene asidero legal, no tiene asidero político ni asidero moral» , expresó el alto diplomático cubano durante su intervención en la Mesa Redonda.

Fernández de Cossío afirmó que esta acción «debe verse como parte de la escalada agresiva, creciente, que hemos visto a lo largo de este año de parte de Estados Unidos contra Cuba» . No es un hecho aislado, sino «un acto canalla» dentro de esa agresividad.

También alertó sobre una campaña mediática en torno a una supuesta agresión militar contra Cuba, impulsada por la gran prensa internacional y estadounidense, que alimenta la idea de la inevitabilidad de una intervención.

 

La verdad de los hechos: violaciones reiteradas y advertencias ignoradas

Fernández de Cossío recordó que la acusación se sustenta en el derribo de dos avionetas de la organización terrorista «Hermanos al Rescate», ocurrido el 24 de febrero de 1996, tras violaciones reiteradas del espacio aéreo cubano.

«Hay que decir, ante todo, que este es un hecho en el que existe una responsabilidad absoluta del gobierno de los Estados Unidos. Se perdieron vidas y existe una responsabilidad absoluta del gobierno de los Estados Unidos» , afirmó.

Entre 1994 y 1996, la organización realizó decenas de incursiones aéreas sobre territorio cubano. En 25 ocasiones, el gobierno cubano se dirigió por vía diplomática al Departamento de Estado y a la Administración Federal de Aviación de EE.UU., denunciando el hecho y expresando la preocupación por el peligro que esto entrañaba.

Cuba advirtió reiteradamente que tendría que tomar medidas. Incluso, el 15 de enero de 1996, el gobierno cubano emitió un comunicado público advirtiendo que cualquier aeronave que volara sobre el espacio aéreo cubano sin autorización «sería interceptada y, de ser necesario, neutralizada» .

El viceministro aseguró que Cuba trasladó advertencias directas al entonces presidente de Estados Unidos semanas antes de los hechos. El día de la incursión, las autoridades estadounidenses conocían que iba a ocurrir.

«Lo conocían incluso desde la noche anterior. Lo conocía la Casa Blanca y no actuó. Tomaron la decisión de no actuar. O sea, hubo complicidad en ese hecho» , agregó.

 

Fundamentos del derecho internacional: soberanía aérea absoluta

El director de Derecho Internacional del MINREX, Yusnier Romero Puente, ofreció un detallado recuento de las violaciones y los fundamentos jurídicos que legitiman la defensa de Cuba.

Citó el Convenio de Chicago de 1944 sobre Aviación Civil Internacional, cuyo artículo 1 establece que «los estados reconocen que cada una de las partes contratantes tienen soberanía exclusiva y absoluta sobre la zona aérea que abarca su territorio» .

El artículo 4 del mismo convenio regula que «los estados deben impedir el uso de la aviación civil internacional para fines incompatibles con la seguridad y la paz internacional» .

Romero Puente fue contundente: como resultado de las conductas hostiles y reiteradas, «la condición de civil que tenía esta aeronave se fue perdiendo» . La Convención de Chicago legitimó completamente al Estado cubano a defender su espacio soberano.

«No vamos a poder identificar en la Convención de Chicago de 1944 ninguna conducta que hable de que el Estado cubano de alguna forma violó el derecho internacional» , afirmó.

 

La complicidad de EE.UU.: un memorándum que lo revela todo

Romero Puente se refirió a documentos recientemente desclasificados que demuestran la responsabilidad estadounidense. Citó un memorándum del 22 de enero de 1996 de una funcionaria de la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE.UU., que textualmente decía:
«El peor escenario es que uno de estos días se derribe uno de estos aviones y la FAA debería tener todo en orden para justificar lo que está sucediendo» .

 «O sea –sentenció Romero Puente– hay una complicidad evidente que no se paró y que se pone sobre la mesa en este hecho ilícito internacional» .

 

La acusación contra Raúl Castro: un acto de soberbia imperial

Sobre la imputación contra el líder de la Revolución, Romero Puente la calificó como algo que «carece, por supuesto, de todo sentido de justicia» .

«Se ha convertido en una moda que Estados Unidos se autoatribuye la función de juzgar todo lo que ocurre en el mundo» , denunció, calificando esta práctica como una extensión «cuasi universal y cuasi irresponsable» de su jurisdicción.

Recordó el principio de «igualdad soberana de los estados» : tus tribunales no tienen jurisdicción para conocer de hechos que ocurren en mi Estado o contra mis nacionales.

«Esto no es un tema legal –comenzó diciendo–. Si fuese un tema legal, no hay ninguna duda de que no estuviésemos acá en esta mesa discutiéndolo» .

«Aquí estamos ante una acción política que busca justificar esa política agresiva del gobierno de Estados Unidos contra el pueblo de Cuba y escalar hacia una agresión militar contra la Patria» , concluyó.

 

«Hermanos al Rescate era un brazo terrorista»

El director de la agencia de noticias Prensa Latina, Jorge Legañoa, situó el debate en el terreno de las evidencias concretas y el simbolismo de la fecha.

«Este grupo de ‘Hermanos al Rescate’ era un brazo terrorista de toda esta componente anticubana de Miami» , afirmó.

Recordó las denuncias históricas del entonces canciller Ricardo Alarcón, quien exponía por qué Estados Unidos no ofreció en su momento la posición de radar de donde estaban las aeronaves. Legañoa señaló que hasta el día de hoy hay satelitales de Estados Unidos que podrían esclarecer los hechos, pero el gobierno norteamericano se ha negado sistemáticamente a mostrarlos.

Mencionó a René González, uno de Los Cinco Héroes, como testigo de excepción que estuvo en esos vuelos y puede dar testimonio fehaciente. Además, existen imágenes grabadas por periodistas en las que los propios pilotos de la organización terrorista se jactaban de estar encima de La Habana y de que no pasaba nada.

Legañoa formuló una pregunta clave:

«¿Qué haría el gobierno de Estados Unidos si mañana una avioneta del país que sea sobrevuela Nueva York o entra al espacio aéreo de Washington? ¿Qué haría? ¿Qué ha hecho? Lo derribaría. Como ha sucedido en varias ocasiones, incluido personal civil.»

 

El simbolismo del 20 de mayo y la guerra psicológica

Legañoa conectó el proceso judicial con el contexto político inmediato. El 20 de mayo, fecha que marcó el establecimiento de la pseudorrepública neocolonial bajo tutela estadounidense, es utilizada por la derecha anticubana para marcar una agenda de escalada.

«Ya hay una tradición anticubana de utilizar la fecha del 20 de mayo para marcar una agenda de escalada» , advirtió.

Señaló que el mensaje de Marco Rubio busca:

Deslegitimar al gobierno cubano.

Posicionar a Washington como la única alternativa para superar la crisis económica generada por el propio bloqueo.

«¿Quién es el que presiona económicamente? El gobierno de Estados Unidos. ¿Y quién impulsa la desesperación de la que hablaba Mallory en los sesentas? ¿Quién impuso el bloqueo petrolero a Cuba?» , preguntó.

A pesar del clima de agresividad, Cuba mantiene su disposición al diálogo. La semana pasada, una delegación cubana se reunió con el director de la CIA en La Habana.

«Es una guerra calculada para liquidar la economía cubana»

Al cierre de la Mesa Redonda, el viceministro Fernández de Cossío profundizó en las implicaciones de las decisiones anunciadas. El intento de encausamiento del General de Ejército Raúl Castro constituye «un uso ilegal de la justicia para fines políticos de Estados Unidos» .

Explicó que Washington busca con este conjunto de políticas «regresar a Cuba al pasado, volver a llevar a Cuba a una relación de dependencia política y económica de los Estados Unidos» .

Describió la guerra económica multifacética: privar a Cuba de combustible, de fuentes de financiamiento, de insumos para la producción y el consumo popular, y de la capacidad de sostener servicios esenciales como la generación eléctrica, el suministro de agua, la producción de alimentos, el transporte público y el saneamiento.

«Para cualquier persona honesta, cualquier observador, cualquier extranjero en Cuba, incluyendo los diplomáticos cubanos estadounidenses que radican en Cuba, honestamente, si se preguntan ¿a quién se castiga cuando se priva a toda una nación de sus fuentes de sustento? Es muy difícil, a no ser que haya una inmensa deshonestidad, sostener la idea de que se está castigando al gobierno y no al pueblo» , sentenció.

Denunció una campaña mediática paralela dirigida a convencer al pueblo cubano, en su momento de angustia, de que debe culpar a la autoridad que tiene más cerca.

«El sentimiento cruel de las personas que fríamente calculan, diseñan y procuran la manera de causarle el mayor daño posible al pueblo cubano en su conjunto y al cubano individualmente… Esa es la naturaleza de la guerra que vive el pueblo cubano. Estados Unidos no tiene otro nombre que no sea una guerra económica despiadada, dirigida a hacer sufrir al pueblo cubano» , concluyó.

Tomado de LAS RAZONES DE CUBA

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