El Sistema Bancario Nacional, encabezado por el Banco Central de Cuba, está constituido por 9 bancos comerciales, 15 instituciones financieras no bancarias, 11 oficinas de representación de bancos extranjeros en Cuba y 4 oficinas de representación de instituciones financieras no bancarias.

El proceso de otorgamiento de licencias para operar en el territorio nacional discurre por el análisis de la Comisión de Licencia, el Comité de Supervisión Bancaria, y la aprobación del Consejo de Dirección del Banco Central de Cuba.

Banco Central de Cuba



Logo del Banco Central de Cuba

La creación del Banco Central de Cuba (BCC), dispuesta por el Consejo de Estado mediante Decreto Ley No. 172, de 28 de mayo de 1997, dotó al país de una institución capaz de concentrar sus fuerzas en la ejecución de las funciones básicas inherentes a la banca central y dejó establecido un sistema bancario de dos niveles, integrado por el Banco Central de Cuba y un grupo de bancos e instituciones financieras no bancarias, capaces de dar respuesta a las necesidades que surgen del desarrollo de nuevas formas de estructurar las relaciones económicas internas y externas del país.
Como autoridad rectora de la banca cubana, el BCC tiene la misión de:

 - Emitir la moneda nacional y velar por su estabilidad.
 - Contribuir al equilibrio macroeconómico y al desarrollo ordenado de la economía.
 - Custodiar las reservas internacionales del país.
 - Proponer e implementar una política monetaria que permita alcanzar los objetivos económicos que el país se plantea.
 - Asegurar el normal funcionamiento de los pagos internos y externos.
 - Dictar normas de obligatorio cumplimiento.
 - Ejercer las funciones relativas a la disciplina y supervisión de las instituciones financieras y las oficinas de representación que se autorice establecer en el país y cualesquiera otras que las leyes le encomienden.

Además de las clásicas funciones referidas anteriormente, el Banco Central de Cuba debe acometer otros retos: perfeccionar el sistema monetario de manera tal que viabilice la ejecución de la actividad económica, permita su medición precisa, contribuya a que los análisis de eficiencia se hagan sobre bases reales y estimule la eficacia de la economía en general y, muy en particular, la productividad del trabajo; normalizar las relaciones financieras externas del país -incluido el tema de la deuda externa- y apoyar las gestiones de crédito de los bancos integrantes del sistema nacional y de las empresas cubanas, mediante contactos bilaterales con otros bancos centrales, organismos de seguro de crédito a la exportación y otras instituciones financieras oficiales y privadas.

Bancos comerciales


Instituciones financieras no bancarias


Oficinas de representación de bancos e instituciones financieras extranjeras