Martín Mora Lleonart 2018-10-25 289


25 oct. 2018 | Expansión.com

Reino Unido diseña planes para fletar barcos que lleven alimentos y medicinas a Reino Unido en el caso de que se produzca un Brexit sin acuerdo el próximo marzo, un movimiento acogido con recelo en una acalorada reunión del gabinete de Theresa May el martes pasado.

El gabinete tuvo conocimiento de que la transitada ruta entre Dover y Calais podría no tardar en quedar bloqueada por nuevos controles aduaneros en la orilla francesa, obligando a Reino Unido a buscar formas alternativas de obtener "suministros fundamentales".

En la reunión en la que se lanzaron estas advertencias sobre una salida desordenada de la UE, los ministros se dividieron en dos bandos sobre la forma de desbloquear un acuerdo en Bruselas.

La perspectiva de que Reino Unido sufra escasez de alimentos perecederos y medicamentos puso un telón de fondo desalentador a las discusiones del gabinete, en las que May instó a sus ministros a apoyar sus intentos de asegurar un avance.

La primera ministra anunció que a partir de ahora se celebraría una reunión semanal del gabinete sobre los preparativos para el Brexit, tanto para un escenario de acuerdo como de no acuerdo. "La prioridad del Gobierno es asegurar un acuerdo", dijo May al gabinete.

David Lidington, lugarteniente de facto de May, explicó al gabinete que sin un acuerdo de Brexit, la ruta Dover-Calais podría funcionar a sólo entre el 12% y el 25% de su capacidad durante hasta seis meses. "Hagamos lo que hagamos en nuestra orilla, los franceses podrían provocar el caos si realizan controles en la suya", explicó una autoridad gubernamental. "Los franceses dirían que se limitan a aplicar las normas".

Si Londres dejase la UE bajo las normas de la Organización Mundial de Comercio, Reino Unido y la UE estarían en distintas jurisdicciones aduaneras y cabría esperar que se llevasen a cabo controles comerciales en el Canal de La Mancha.

Chris Grayling, el secretario de Transportes, ha discutido con compañeros del Gobierno la posibilidad de habilitar barcos, o espacio en barcos, para llevar provisiones a otros puertos británicos, evitando así el cuello de botella de Dover-Calais.

Miembros del Gobierno señalan que la idea sería alquilar barcos para utilizar rutas marítimas menos congestionadas. "Hablamos de traer suministros fundamentales como alimentos, medicinas, tal vez componentes de coche", explicó una autoridad al corriente del plan.

Reino Unido importa alrededor del 30% de los alimentos que consume de países de la UE; Dover es un puerto de entrada clave, por el que pasan unos 2,5 millones de vehículos de carga de gran tonelaje cada año.

 

El Departamento de Transportes declaró: "Seguimos trabajando estrechamente con diversos socios en planes de contingencia para garantizar que el comercio pueda continuar con la máxima libertad posible entre Reino Unido y Europa".

Tories euroescépticos sostienen que París no permitiría que la ruta Dover-Calais se viese interrumpida debido a los daños económicos y a los trastornos que ocasionaría en el área de Calais, al norte de Francia.