| Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Lissett Izquierdo Ferrer |
Alejandro Gil, ministro de Economía y Planificación (MEP), expuso este sábado ante los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) los avances del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el año 2030 que -pese a las restricciones- resulta cumplible.
Ante los legisladores reunidos en plenaria en el Palacio de Convenciones de La Habana, el titular destacó la compleja situación nacional e internacional existente, que impacta en el contexto económico del país. En medio de esa situación dijo que se ha avanzado en la elaboración de ese importante documento que traza las líneas fundamentales para el progreso de la nación.
Explicó que a partir del análisis objetivo de las condiciones actuales y del entorno internacional, se consideró una evolución en tres etapas: 2019-2021, 2022-2026 y 2027-2030.
Si bien se continúa trabajando en el diseño del plan de desarrollo 2030, “en este momento la prioridad la focalizamos en la primera etapa, para ello se identificaron seis sectores estratégicos que generen un mayor impacto en la economía y en el cual se concentrarán los recursos, sin desatender el resto de las actividades”, abundó Gil.
El desarrollo de esas ramas proyecta crecimientos en las exportaciones y en la producción nacional, generando divisas y sinergias necesarias con el resto de los actores económicos:
El incremento de las exportaciones de esas actividades representa más del 90% de los aumentos totales previstos en 2030. Los valores más significativos se concentran en los sectores del turismo, el médico-farmacéutico, agroindustrial y alimentario. En tanto, son las responsables del incremento del 65% en la sustitución de importaciones proyectadas, fundamentalmente por el impacto de las ramas energética y alimentaria.
En cuanto a la infraestructura, Gil precisó el enfoque en las telecomunicaciones e informáticas, transporte y logística, y redes sanitarias e hidráulicas, con el objetivo de acortar las brechas y superar el nivel de descapitalización. Además, por su impacto de cara a la población y al sector productivo.
Tales prioridades brindan respuesta también a la propia dinámica demográfica que implica una reducción de la cantidad de personas en el empleo, de ahí que se requiere un mayor impacto de las tecnologías.
De acuerdo con lo proyectado en el plan, en la etapa comprendida de 2019-2021 el país enfrenta fuertes restricciones financieras.
Gil ejemplificó que en el escenario actual se experimentan atrasos en el pago de algunas deudas que afectan los créditos. Hay un alto nivel de importaciones en el Plan de la Economía que requiere de cumplir esas deudas con los acreedores.
Otras dificultades se manifiestan en el cumplimiento del plan inversionista. “Hay que resolver que todas las inversiones diseñadas sean amortiguadas en los plazos pactados”, abundó.
En adición, no crecen las exportaciones con la dinámica requerida, mientras resultan bajos los niveles de inversión extranjera y persiste un deficiente uso de los portadores energéticos e incumplimientos en el plan de importaciones, agravado por el recrudecimiento del bloqueo.
No obstante, el Ministro planteó que el país no renuncia al crecimiento del plan de la economía proyectado, aun cuando no se disponga de la totalidad de las importaciones. “La única forma de lograrlo es explotar las potencialidades internas”.
Durante el primer trimestre del año no se alcanzan los ingresos por exportaciones. Gil se refirió a la compleja situación con el abastecimiento de las líneas económicas para la población, para lo cual se han tomando algunas medidas, argumentó.
Para revertir esa situación se fijaron un grupo de medidas con carácter interno para poder avanzar en la primera etapa identificada:
En la reunión, los diputados conocieron las premisas fijadas para el año 2020:
Según las proyecciones, el país seguirá enfrentando condiciones adversas. Por ello, dijo el titular de Economía, se hace impostergable explotar todas las reservas internas y mejorar la planificación. “Nada ni nadie nos desviará del rumbo que hemos tomado los cubanos”, sentenció.
Al intervenir en la reunión, Gustavo Rodríguez, ministro de la Agricultura, ratificó que pese a las insuficiencias actuales, se pueden lograr los propósitos proyectados en el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el año 2030.
Una de las metas es asegurar diariamente las 30 libras de viandas, hortalizas, granos y fruta por personas, además de 5 kilogramos de especies menores.
Rodríguez hizo énfasis en programas estratégicos en marcha en el sector de la agricultura, como el relacionado con el arroz. El reto es producir el 60% de lo que el país importa. Este año se producirán cerca de 300 mil toneladas, quedando unas 238 mil toneladas para cumplir la cifra requerida.
Para lograr ese salto se requiere, sobre todo, crecer en la productividad de las 200 mil hectáreas existentes, lo cual resulta un reto pues de las 4,3 toneladas que hoy se obtienen por hectáreas hay que llegar a 6.
Argumentó que igualmente avanza el programa de frijol. En la actualidad el sector reporta cerca de 50 mil toneladas y lo proyectado es autoabastecer completamente al país. Además, de incorporar la producción de garbanzo.
La limitante está en el maíz en grano. El ministro ilustró que el país compra 800 mil toneladas, y si bien no hay condiciones para cubrir esa demanda en su totalidad, sí se puede producir el doble de las toneladas que hoy se cultivan: una tonelada por hectárea de rendimiento.
Otra necesidad es producir más alimentos al interior de la comunidades. El propósito inicial fijado en el programa de la agricultura urbana es llegar a las 10 mil hectáreas (hoy hay 8 mil 300) e incorporar diariamente 300 gramos por habitantes.
Sobre el sector de la industria alimentaria, la ministra Iris Quiñones, especificó que en los últimos dos años se han duplicado los niveles de inversión, “Ahora nos toca hacer que esas acciones generen las producciones físicas planificadas”.
En este mismo sentido informó que se trabaja en incrementar este año en más de 5 mil toneladas las carnes en conserva.
Elevar la calidad de las producciones independientemente de los destinos es otra de las prioridades del sector. Al respecto, los diputados conocieron que se mejora la consistencia de los embutidos que se distribuyen en la población.
Otro tema a debate lo expuso Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de la nación caribeña, quien reconoció que Cuba no ha sido capaz de exportar lo necesario. Atendiendo a ese requerimiento, se elaboró el mapa de exportaciones, una herramienta útil para identificar lo que se puede sumar a los rubros tradicionales.
A la vez, insistió en trabajar mejor en la captación de inversión extranjera y concretar proyectos que se encadenen con la industria nacional.
Los diputados recibieron información también sobre prioridades del sector de la Salud Pública. El ministro José Ángel Portal Miranda destacó el fomento de la medicina natural y tradicional.
Comentó el avance en la entraga de masa vegetal por parte de la agricultura. Este año se deben producir unos 90 millones de frascos de productos naturales, para los cuales se dispone de la materia prima necesaria.
El titular de Salud Pública señaló que hay un incremento del cuadro básico de productos naturales. En 2018 fueron 153 variedades, cifra que en el actual calendario debe ascender a 170. La brecha sigue siendo su estabilidad en la red de farmacias, reconoció.
Desde el pasado año han sido 154 millones las aplicaciones con estas medicinas, servicios para lo cuales el país cuenta con 224 especialistas.
Tomado de Cubadebate