Miguel Herrera 2018-02-07 571


Del 2 al 4 de febrero de 1964 se realizó la Primera Asamblea Nacional de Trabajadores Bancarios.

Desde 1960, año en que se realizó la Nacionalización de la banca, hasta 1964 se desarrollaron los primeros pasos para la formación del Sistema Bancario Socialista. En esta primera etapa de trabajo se realizó un énfasis en labores operativas de organización y transformación de las entidades capitalistas heredadas del período prerrevolucionario, lo cual también conllevó a la racionalización del personal bancario.

La Revolución le había otorgado al Banco nuevas funciones, dándole mayor valor a los bancarios en un nuevo período donde eran ellos quienes llevarían adelante el sistema bancario, y no los antiguos banqueros capitalistas.

Entre los objetivos de esta primera asamblea se encontraban, realizar un recuento de la labor realizada, analizar los errores cometidos y plantear las nuevas labores a asumir.

En este importante acontecimiento participaron un total de 658 asambleístas en representación de las distintas instituciones bancarias de Pinar del Río, Habana, Matanzas, Las Villas, Camagüey y Oriente, según la división político-administrativa vigente.

Las seis comisiones de la asamblea creadas para el debate respondían a los temas a tratar en el evento:

1. Significado y resultados de la racionalización del trabajo del banco. Ampliación del Horario de trabajo y de servicio.

2. Superación técnica y laboral del trabajador bancario. La emulación socialista.

3. Organización del trabajo económico en el banco: crédito e inversiones.

4. Organización del trabajo económico en el banco: circulación monetaria, ahorro y control de fondos de salarios.

5. Organización del trabajo económico en el Banco: el Banco como centro de ajustes y pagos de la economía y como ejecutor del Presupuesto estatal.

6. Bases para el establecimiento de las relaciones administrativas entre los diferentes niveles de organización del Banco: Oficina Central, Oficina Regional y Agencias.

Ya en ese entonces se comenzaba a hablar de un Sistema Bancario que estuviese al servicio del Estado, ente representado en el pueblo en Revolución.

Como sucedió en otras esferas de la vida sociopolítica del país tras el triunfo revolucionario se produjo un éxodo de personal de las entidades bancarias. Lo anterior, unido a la concentración geográfica de las oficinas bancarias y a la amplia diversidad de métodos de trabajo y los sistemas contables utilizados en ese entonces, representaban los principales problemas que frenaban la creación de una banca socialista en Cuba.

Fueron personalidades guías en esta Asamblea, el compañero Marcelo Fernández Font, Presidente del Banco Nacional de Cuba; el compañero Salvador Vilaseca Forné, Vicepresidente Primero de dicha institución y el compañero José Luis Olivares del Castillo, Secretario General del Sindicato Nacional de Bancos y Seguros. También asistió a la clausura de este evento el compañero Fidel castro Ruz, quien en ese entonces fuese Primer Ministro y primer Secretario del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC).

Más de treinta resoluciones adoptaron los asambleístas durante la cita bancaria, referentes a servicios a la población, horario de trabajo, control de inversiones, otorgamiento de crédito, mejoras en el servicio de ahorro, control de operaciones internacionales, formación de cuadros y estructura de la Escuela Nacional de Superación Bancaria “Raúl Cepero Bonilla”. Uno de los acuerdos más progresistas de la cita fue el establecimiento de la jornada laboral de ocho horas, ya que con anterioridad el horario bancario dependía del volumen de operaciones de una agencia.

Durante su discurso de clausura de la primera Asamblea de Trabajadores Bancarios, el Presidente del Banco Nacional de Cuba, exaltó el papel de los trabajadores bancarios en la vanguardia de la clase obrera de nuestro país. Enfatizó además que el Banco como centro de control, de ajustes y pagos de nuestra economía podía aportar mucho a la nación con su trabajo. Finalizara sus palabras con la reflexión leninista de que, “sin los grandes bancos el Socialismo sería irrealizable”.

Por último, el compañero Fidel Castro se dirigió a los bancarios calificando su labor de brillante. Asimismo, elogió los avances que se planteaba el sector en lo que se refería al uso racional de los recursos y de la fuerza de trabajo. Fidel instó a los demás sectores de la administración y de la economía a seguir el ejemplo bancario, dados los excelentes resultados de trabajo alcanzados hasta ese momento.