Miguel Herrera 2017-11-20 826


Queridos compañeros condecorados;
Queridos invitados:
Hoy hemos hecho un alto en el camino de toda la vorágine de tareas en que nos encontramos inmersos, no para detenernos porque los bancarios no nos detenemos, sino para ser consecuentes con el pensamiento de José Martí cuando expresó que “Honrar, honra” y con este sencillo acto reconocer a 127 trabajadores de las oficinas centrales de las instituciones financieras que conforman nuestro Sistema, que reciben sus sellos por años de labor en representación de todos los bancarios del país. Trabajadores y cuadros que han brindado y siguen brindando valiosos servicios al país con entusiasmo, entrega y siempre dispuestos a apoyar decididamente a la Revolución en todas las tareas que les fueron y les son asignadas.
Conscientes del momento histórico que nos ha correspondido vivir y de la misión que la Revolución nos ha asignado, en este grupo representativo de nuestro sector identificamos los valores compartidos que nos hemos propuesto mantener y la inspiración para cumplir con honradez y eficiencia nuestro compromiso con la Revolución.
Permítanme referirme solo a algunos de ellos:
Fidelidad, porque somos y seremos fieles a los principios éticos forjados en el devenir de nuestra rica historia; fieles a nuestro heroico y aguerrido pueblo, al Partido Comunista de Cuba, al legado imperecedero del Líder Histórico de la Revolución Cubana, nuestro Fidel y a la unidad latinoamericana, por un mundo mejor. Que estaremos dispuestos siempre a defender la Revolución en cualquier terreno que sea necesario.
Honestidad, porque estamos en un sector donde el decoro, la transparencia y la correspondencia entre el pensar y el actuar son esenciales. Mantener una posición valiente y combativa ante cualquier manifestación de indisciplina, negligencia, ilegalidades o corrupción debe ser uno de nuestros atributos.
Austeridad, porque hacemos uso racional y mesurado de los recursos individuales y sociales.
Profesionalidad, porque la calidad y excelencia deben identificar los resultados de nuestra labor. Emplear a plenitud nuestra capacidad para cumplir las tareas con el máximo de eficacia y efectividad; con audacia, inteligencia y realismo, convencidos de que el avance de nuestras instituciones, descansa en la contribución de todos.
Creatividad, porque nos desarrollamos implementando soluciones innovadoras y creativas; cambiamos todo lo que debe ser cambiado, nos proyectamos hacia objetivos más abarcadores, buscamos nuevas vías y acciones de superación que potencien nuestras capacidades en aras del cumplimiento del encargo que nos ha sido confiado, con sentido del momento histórico.
Cooperación, porque cultivamos el espíritu solidario y de colaboración. Porque nos enriquecemos profesionalmente, compartiendo los recursos intelectuales de que disponemos, coordinando las acciones en nuestros colectivos y fortaleciendo la unidad para lograr una mayor estabilidad y sentido de pertenencia.
Todas estas cualidades y mucho más están presentes en este grupo de compañeras y compañeros que hemos reconocido hoy. En ellas debemos educar a las nuevas generaciones de bancarias y bancarios.
La coyuntura internacional global es difícil. Se caracteriza por crecientes amenazas a la paz y seguridad internacionales, predominando los intereses de dominación y conquista, crecen los peligros de una conflagración nuclear, son frecuentes las guerras de intervención, se atenta contra la supervivencia de la especie humana, el orden económico internacional continua siendo injusto y excluyente.
Las recientes decisiones del gobierno norteamericano, nos hacen pensar en un escenario en el que la persistencia del bloqueo económico, comercial y financiero obligará a los bancarios a reforzar su esfuerzo y creatividad para minimizar cuanto sea posible las consecuencias de esa continuada, injusta y festinada política contra nuestro país. Pero como ha declarado nuestro gobierno Cuba no negocia ni sus principios ni su soberanía porque como dijera nuestro Comandante en Jefe: “Los que creen que sobreviven haciendo concesiones al enemigo están perdidos; sobreviven los valientes, sobreviven los que resisten, sobreviven los que luchan” Fin de la cita. Todas estas nuevas medidas están destinadas a fracasar como se ha demostrado repetidamente en el pasado, y no lograrán su propósito de debilitar a la Revolución ni doblegar al pueblo cubano. Los cambios que sean necesarios en Cuba, como los realizados desde 1959 y los que estamos acometiendo ahora como parte del proceso de actualización de nuestro modelo económico y social, los seguirá decidiendo soberanamente el pueblo cubano.
Para ello estamos inspirados en el ejemplo e ideas de Martí, Carlos Manuel de Céspedes, de Mariana Grajales y Maceo, del Che, de todos los mártires de la Patria de quienes aprendimos lecciones de dignidad, fidelidad, solidaridad, entereza e infinito amor al pueblo. Profundizaremos en el ideario martiano y el legado de Fidel.
Como han hecho las generaciones de bancarios que nos han precedido desde el triunfo del 1ro de enero de 1959, asumiremos las nuevas y complejas responsabilidades y continuaremos firmes y seguros en la construcción de una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible.
Trabajemos como ellos y mantengamos en alto sus sueños de un mundo mejor.
A nombre de quienes integran la presidencia de este acto, nuevamente ¡los felicito!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!