Miguel Herrera 2019-02-15 272


Por Laydis Milanés y Claudia Yilén Paz

 

La protección de la población y la economía se encuentra contemplada en la reserva del Estado. Infórmese de cómo se organiza y financia la recuperación del país después de los desastres naturales…

 

 

Tras el paso del devastador tornado en la noche del 27 de enero por La Habana, varias fueron las medidas que tomó el Consejo de Defensa Provincial, de conjunto con los órganos superiores de gobierno del país. Muchas fueron — también —, las dudas de la población sobre ¿cómo se respaldaría la ayuda a los damnificados? Cubahora, le propone un recorrido sobre las principales cuestiones relacionadas con estas temáticas:

 

 

El accionar de la Defensa Civil: preparación ante desastres

 

 

En nuestro país, las vidas humanas y la protección de los recursos económicos son prioridad en caso de situaciones excepcionales como agresiones militares, eventos meteorológicos y otros tipos de catástrofes que afecten la estabilidad en todo el territorio nacional o en localidades específicas.

 

 

La Ley No.75 de la Defensa Nacional, aprobada en 1994, establece las principales medidas a tener en cuenta para salvaguardar a la población y evitar daños materiales. Estas son la organización y la trasmisión del aviso, la protección de los ciudadanos en obras protectoras, la distribución de medios individuales de protección, la protección de las instalaciones, equipos, maquinarias, materias primas, reservas de alimentos y medicamentos, pro­ductos de la biotecnología, fuentes y reservas de agua; entre otras que debido a la preparación de nuestro pueblo y gobierno, sobre todo en caso de huracanes, se conocen casi que al pie de la letra en el país.

 

 

El Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil es la máxima organización encargada de garantizar la debida ejecución de las medidas de reducción de desastres y de coordinar los programas de ayuda internacional en casos de catástrofes. La asignación de recursos con estos fines está fundamentada con estudios previos de peligro, vulnerabilidad y riesgo en cada territorio y entidades nacionales.

 

¿Cómo se organiza el país para la recuperación?

 

 

Después de un desastre natural, a pesar de las medidas que se tomen, siempre habrá en mayor o menor medida, en dependencia de su magnitud, consecuencias negativas como afectaciones a la población civil y pérdidas económicas.

 

 

Por ejemplo, son comunes las afectaciones a las viviendas de manera parcial o total, producción de materias primas y alimentos, servicio eléctrico, telefónico, las comunicaciones y el suministro de agua.También existe el riesgo de epidemias y contaminación ambiental.

 

 

Es por ello que las principales medidas en el proceso de recuperación van encaminadas a ayudar a la población damnificada, brindar asistencia médica oportuna, restablecer todos los servicios y evitar males mayores como la proliferación de enfermedades en las zonas afectadas.

 

 

En las primeras horas tras el desastre, los presidentes de los Consejos de la Administración Provinciales o Municipales, o de los Consejos de Defensa al mismo nivel son los directivos encargados de evaluar rápidamente los daños y actuar en consecuencia. Luego se suman los órganos superiores del Estado, incluido el Consejo de Ministros.

 

 

¿Cuáles son las normativas en caso desastre en Cuba?

 

 

La Resolución 645, emitida por el Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) en 2017, tras el paso del huracán Irma, es la normativa vigente que determina los pasos a seguir durante las etapas de respuesta y recuperación ante la ocurrencia de desastres naturales. Su creación partió de las experiencias adquiridas con de los huracanes Sandy y Matthew, que afectaron al oriente del país en 2012 y 2016, respectivamente.

 

 

Esta argumenta cómo realizar la evaluación, certificación y contabilización de los daños y pérdidas, así como los precios de los bienes y servicios que se deben ofrecer a los damnificados.

 

 

¿Cómo está estipulada la ayuda a los damnificados en caso de desastre?

 

 

En la Resolución 645, aparece establecida la política de precios y financiamiento para los productos que se entreguen a personas naturales damnificadas, las cuales le brindan cierta autonomía a los territorios. Por ejemplo, el documento legal determina que:

 

  • Los productos y servicios que se determine vender a los damnificados, se valoran a los precios minoristas vigentes.

  • Cuando a los damnificados se le haga entrega de productos recibidos como donación (interna o externa) esta se hace sin costo alguno para los mismos. En estos casos solo se cobra el margen comercial, que incluye los gastos de distribución y transportación, según corresponda, por quien la ejecuta.

  • Los consejos de la Administración provinciales y municipales o en su lugar los consejos de Defensa provinciales y municipales, de estar activados, establecen precios y tarifas máximos para productos y servicios de impacto en la población.

  • Cuando por insuficiencia económica familiar, un damnificado no pueda cubrir la totalidad de lo que le corresponde pagar por los precios de los productos asignados, accede al crédito bancario en las condiciones y términos establecidos por las instituciones del sistema nacional bancario.

  • Los consejos de Defensa provinciales de acuerdo con la magnitud de los daños provocados por un desastre, y en atención a los impactos de las medidas que se hayan adoptado de establecimiento de precios y tarifas máximos para productos y servicios de impacto en la población, pueden aprobar exenciones o bonificaciones en el pago de los impuestos a las ventas y servicios de los trabajadores por cuenta propia.

 

 

Formas de pago para damnificados

 

 

El artículo 26 define las diferentes formas de pago, de acuerdo con su capacidad económica, que tienen los damnificados para acceder a bienes y servicios:

 

  • Bonificación: El monto que del precio total de los productos y bienes entregados a los damnificados, es asumido por el Presupuesto del Estado.

  • Efectivo: Cuando la persona natural asume el pago con sus propios recursos.

  • Crédito bancario: Cuando la persona natural no tiene suficientes recursos propios para asumir el pago en efectivo y si tiene capacidad de pago para solicitar un crédito bancario.

  • Efectivo y crédito bancario: Cuando la persona natural asume el pago con recursos propios y con crédito bancario.

  • Bonificación y efectivo: Cuando la persona natural asume con sus propios recursos el importe restante que no es cubierto por la bonificación general aprobada.

  • Bonificación y crédito bancario: Cuando la persona natural al tener capacidad de pago solicita un crédito bancario y con este asume con el importe restante que no es cubierto por la bonificación general aprobada.

  • Bonificación, efectivo y crédito bancario: Cuando la persona natural asume el pago con recursos propios y con crédito bancario del importe no cubierto por la bonificación general aprobada.

  • Subsidio: Es cuando la persona natural carece de solvencia económica, protegidas o no por la asistencia social, interesadas en adquirir los productos y bienes a entregar a los damnificados.

 

 

Para garantizar la ayuda a la población y la recuperación del país o territorios afectados, Cuba cuenta con una reserva estatal.

 

¿Qué es la reserva estatal?

 

 

El artículo 122 de la Ley No.75 de la Defensa Nacional, define que “las reservas materiales están constituidas por el conjunto de bienes que se acumulan desde tiempo de paz para garantizar, durante las situaciones excepcionales, la vida de la población, mantener y elevar la capacidad de resistencia del país, asegurar la realización de las acciones combativas, mantener la seguridad y el orden interior y continuar la actividad económico‑productiva”.

 

 

Las reservas estatales, como afirma el artículo 126 de la misma ley, son acumuladas por los organismos estatales, las entidades económicas e instituciones sociales, y entre sus funciones se encuentra la de atenuar dificultades imprevistas como consecuencia de desastres naturales u otros tipos de catástrofes.

 

 

¿Cuáles son las fuentes de asignación de recursos para la reserva estatal?

 

 

Según los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución acordados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, las fuentes de asignación del aseguramiento material y financiero de las medidas de reducción de desastres son las siguientes:

 

 

Sector estatal:

 

 

 

  • Empresas: Los lineamientos afirman que “deciden y administran su capital de trabajo e inversiones hasta el límite previsto en el plan” y que podrán crear fondos para el desarrollo y las inversiones, por lo que de estos fondos generan recursos para la reducción de desastres.

  • Entidades presupuestadas: Los recursos dedicados a la reducción de desastres se atribuyen a estas instituciones a través de los fondos del Estado.

 

 

Sector no estatal y cooperativas:

 

 

Deben asumir todos sus gastos con sus ingresos, lo que incluye la recuperación. A nivel local, parte de los impuestos pagados al territorio por estas entidades o trabajadores por cuenta propia, tributará al sistema de reducción de desastres, además del asignado por el presupuesto del Estado.

 

 

Presupuesto estatal de 2019 en función de la recuperación

 

 

En el Presupuesto del Estado para el año 2019, aprobado por la Asamblea Nacional del Poder Popular en diciembre de 2018, se planifica una reserva destinada a Gastos Corrientes y de Capital, que incluye la Reserva para Desastres. Esta es utilizada mediante modificaciones presupuestarias, según lo dispuesto por el Ministerio de Finanzas y Precios para estas funciones.

 

 

Como Gastos Corrientes pueden contemplarse aquellas pérdidas, subsidios y transferencias corrientes y para ello está destinado un monto total de 200 millones de pesos. Con respecto a los Gastos de Capital, los esfuerzos están dirigidos al sector empresarial, las unidades presupuestadas con tratamiento especial, organizaciones y asociaciones, según corresponda. Para este último se destinaron 50 millones de pesos.

 

 

La estrategia adoptada para situaciones de desastre en Cuba a partir de las experiencias de los últimos años se aviene con la disposición del Estado cubano de subsidiar a las personas más vulnerables y no a productos.

Tomado de Cubahora